Thursday, 25 October 2007

espejito, espejito... ¿quién es la más linda?

Desde muy pequeña a sabrinilla le encantaba, y le producía mucha curiosidad, verse en el espejo. Al principio, cuando se empezaba a ver, creemos que todavía no era capaz de reconocerse y de saber que un espejo era un objeto capaz de reflejar las cosas y personas que se le colocaran enfrente.

Cada día que transcurría, apenas tenía una posibilidad, sabrinilla se veía en el espejo, y se reía porque le causaba gracia el bebé que veía. En algunas ocasiones inclusive, el espejo nos sirvió como consolador de llantos y manzanilla se quedaba tranquila al ver las imágenes que reflejaba este extraño objeto.

Pasado un tiempo ya nuestra pequeña empezaba a reconocerse y a darse cuenta de que el espejo reflejaba las cosas, por ejemplo, si ella estaba asomada al espejo y nos acercábamos por detrás sin hacer ruido, ella ya sabía que estábamos detrás de ella y volteaba a vernos cuando veía nuestra imagen dibujada detrás de la suya en el espejo.

Mientras ella desarrollaba este gusto había ocasiones en las intentábamos vestirla colocándole objetos en la cabeza, como lazos, gorros, cintillos, la capucha de un suéter. Esfuerzos hechos en vano ya que a los pocos segundos de sentir la presencia de algún objeto extraño sobre su cabecita, sabrinilla inmediatamente subía sus bracitos y se quitaba lo que le molestaba en la cabeza.

Un buen día a nuestra bebé se le ocurrió que era divertido agarrar objetos con ambas manos y subirlos hacia su cabeza y hacia atrás de la misma hasta que el objeto agarrado se encontraba detrás de su nuca. Esto lo hacía con libros, muñecos, plásticos, y hasta con la tapa de su cajita de juguetes; este comportamiento pasó a ser recurrente entre su repertorio de juegos y costumbres.

En uno de esos juegos se encontró por casualidad uno de sus cintillos tejidos y le pareció gracioso llevárselo a la cabeza, ya empezaba a gustarle tener cosas en la cabeza.... Se colocaba su cintillo en repetidas ocasiones hasta que descubrió que si se ponía el cintillo y se veía en el espejo era capaz de ver el cintillo en su cabeza, y parece que le agradó la imagen...

Ahora muy a menudo recoge el cintillo cuando lo encuentra y sea donde sea que se encuentre va corriendo a su espejo con el cintillo en la cabeza para verse en él y disfrutar de lo linda que se ve.

Cómo habrá aprendido a verse en el espejo para saber cómo le queda el cintillo? Seguramente nos habrá visto haciendo eso en varias ocasiones y lo habrá repetido. En verdad no importa cómo lo aprendió, pero es demasiado lindo ver como se coloca su cintillo y va caminando hasta el espejo a verse en él.

Monday, 22 October 2007

compartiendo mis riquezas

No es extraño que a un bebé de un año le encante su chupón y lo considere una de sus pertenencias más preciadas; y nuestra pequeña sabrinilla no es una excepción a este comportamiento egoísta muy común entre los niños pequeños.

Cada vez que Sabrina busca consuelo al llanto, como por ejemplo cuando se cae, cuando pierde algo, cuando le quitamos algún objeto prohibido, o hasta cuando se le acaba la comida, el gran chupón es nuestro salvador incondicional. Nos ayuda a calmar a nuestra pequeña y a darle, junto con un abrazo o alguna señal de cariño, el consuelo y tranquilidad que tanto anhelan los niños cuando se sienten solos y desamparados.

Hasta ahora no hemos tenido una señal clara por parte de nuestra hija de que sea una niña egoísta, ya que aunque cuando está jugando con algo no le gusta que se lo quiten, cuando no está usando sus cosas nunca se ha puesto de mal humor o ha cambiado de actitud al ver que alguna otra persona agarra alguna de sus pertenencias. Aunque no sé hasta que punto sea posible discernir acerca del egoísmo de un bebé a esta tierna edad.

A pesar de ello, siempre ha estado como sobreentendido que el chupón, el tetero, y hasta su platico de comer, son como objetos personales sagrados para ella, o al menos siempre lo hemos creído así.

Un día, estando juntos en la sala, sabrinilla se quita el chupón de la boca y extiende su pequeño bracito hacia mi boca como queriendo ponérmelo. Yo respondo a su gesto abriendo la boca y recibiendo su regalo. Cuando ve que empiezo a chuparlo sabrinilla se ríe e intenta quitármelo, lo cual dejo que ocurra, solo para ver como se lo vuelve a meter en su boquita.

Pasados unos segundos, y viendo que le gusta el juego, se vuelve a retirar el chupón de su pequeña boca y se lo ofrece a su mamá. Andreína abre su boca y recibe el preciado objeto.

Pasan varios minutos durante los que nuestra bebé, jugando y riéndose con nosotros, nos hace entender que le encanta compartir sus riquezas con sus padres, y le alegra poder hacerlo.

Ahora cada vez que abro la boca y le digo: "Sabrina, chupón", mi bella hija se sonríe y me ofrece su pertenencia más preciada.

Tuesday, 16 October 2007

dónde esta sabrina??? (peek-a-boo)

Entre muchos de los juegos que nos gusta jugar con nuestra sabrinilla está el de escondernos (o taparnos el rostro) preguntando a la vez: "dónde está Sabrina?", para luego reaparecer y decirle al verla "aquí está!!!".

Un buen día, de vuelta a casa en el autobús, manzanilla me agarra la gorra, y quitándomela totalmente de la cabeza se la pone sobre la cara y se la quita. Repitiendo este movimiento varias veces, nos damos cuenta de que quiere jugar a nuestro juego habitual "dónde está Sabrina???" así que nos metemos en el juego y cada vez que se coloca la gorra sobre el rostros repetimos la pregunta y cuando se la quita repetimos la respuesta, a lo cual nuestra bella bebé respondía con una sonrisa y en ocasiones hasta con una carcajada. Nos sentimos demasiado felices de que nuestra bebé aprende tantas cosas y tan rápido y este juego era una de ellas.

Su pequeño cerebrito parece una esponjita deseosa de aprender cosas nuevas y de hacer cosas nuevas.

Al pasar de los días, llego a casa luego de un día de trabajo y Andreína me dice "ven aca para que veas algo", nos acercamos a donde está sabrinilla jugando y Andreína le dice "dónde está Sabrina???", a lo cual ella reacciona llevándose las manitas a la cara para taparse sus ojitos y súbitamente se vuelve a descubrir los ojos cuando nosotros decimos "aquí está!!!!", y ella se ríe con nosotros.

Ese día en la guardería sabrinilla había aprendido a ocultar sus ojos con sus manos y había asociado tal acción a nuestro juego de peek-a-boo con la gorra.

Ahora cada vez que le preguntamos "dónde está Sabrina???" ella lleva sus manitos a su carita y nos busca con la mirada para que juguemos juntos... es lo más tierno.

Nuestra pequeña es capaz de hacernos sentir la más linda ternura que hemos experimentado.

la vuelta y algo más....

Luego de casi un mes de ausencia, pedimos disculpas a nuestros fieles lectores a quienes les entusiasma y agrada poder tener algo que leer sobre nuestra protagonista, por pequeña que sea la historia o anécdota que se esté presentando. Y es que entre viajes, visitas, ajetreos, y enfermedades se nos han ido estas semanas volando. Días entre los cuales ha transcurrido para Sabrina uno de los días más importantes en la corta vida de un bebé, la celebración de su primer año de vida.

Así como lo oyen, nuestra querida sabrinilla ya tiene un año! Qué rápido pasa el tiempo... pero bueno, esto es noticia vieja, porque todos los lectores de esta bitácora, como buenos fans de nuestra bebé, ya saben y requete-saben que nuestra bebé se está haciendo grande.

Es por ello que, dejando ya de lado las celebraciones de días pasados, entraremos directamente en el relato que nos atañe... cómo fue ese día tan especial.

Nos dimos cuenta de que nuestra pequeña hija fue objeto de mucho cariño y dedicación cuando al llegar el momento de celebrar su primer cumpleaños, nos percatamos de que toda su fiesta estaba decorada con un sin fin de objetos con los personajes de sus cuentos favoritos, los habitantes del jardín trasero, o en versión original "the backyardigans". Ella estaba muy feliz y alegre con todo esto, o por lo menos se reía y eso nos hacía creer... aunque con el pasar del tiempo, el humor de nuestra bebé fue desmejorando.

Sabrinilla no sabía a quién mirar y a donde ir, con tanta gente reunida, y aunque muy centrada en comerse su samba (con papel y todo) no nos dejó de demostrar su característica y auténtica personalidad en cada cosa que hacía.

Andreína la había vestido preciosa para ese día tan especial (con un vestido que había yo intentado ponerselo semanas atrás, pero que había recibido un regaño porque "tenía que estrenarselo el día del cumpleaños"), un vestidito de florecitas con carterita y todo, creo que la primera cartera que le poníamos, y fue entonces cuando nos dimos cuenta de que a nuestra babanilla no le gustan mucho las carteras... queríamos sacarle una foto con la cartera pero ella se la arrancaba del brazo con rabia y llorando... así que la dejamos con su samba envuelta y en paz.

Luego sabrinilla con todos sus primitos nuevos (que no los conocía sino hasta entonces) tumbó una piñatica que habíamos preparado, y aunque no lloró mucho, tampoco se sonreía, pero siempre era el alma de la fiesta y se la pasaba bien con todo el que quería tenerla en brazos, aunque lo que más quería era caminar.

Mientras caminaba por la casa entre la gente, una maraña de globos revoloteaban por el ambiente porque los niños se los lanzaban unos a otros, y fue cuando nuestra atención fue atraída por cierta peculiaridad, sabrinilla había empezado a llorar porque le tenía miedo a los globos. Así que otra cosa menos para las próximas fiestas ;).

Al cantar el cumpleaños, manzanilla se quería lanzar sobre la torta desde los pies y hasta la cabeza, algo tal vez normal para un bebé de su edad, pero en especial quería agarrar la vela porque tenía esculpido el rostro de su personaje favorito (Pablo), un pinguino azul. Pudimos evitar que se llenara de torta pero no de que se comiera un chocolatico de los que había en la piñata.

Después de un rato, cansada de tanto ajetreo, se fue a dormir antes de que se fuera el primero de sus invitados, y a pesar del escándalo afuera, siguió durmiendo hasta el día siguiente... y así fue como sabrinilla pasó su primer cumpleaños con su familia.

Queremos agradecer a todos los que hicieron posible esta fiesta, y esperamos que les haya encantado a todos tanto como a nosotros. Gracias!