Thursday, 22 November 2007

historias de comida


La gran mayoría de la gente que conoce a la pequeña sabrinilla sabe cuan fanática es nuestra bebé de la comida, y para nuestros lectores que aún desconozcan esta inclinación que ha demostrado manzanilla desde muy pequeña, pues esta historia puede servir para arraigar entre nuestro público esta realidad, que no sólo está presente ahora, sino que por los vientos que soplan, seguirá siendo una realidad a lo largo de la vida de sabrinilla.

No sólo le gusta comer mucho, hasta el punto de llorar cuando se le acaba la comida, aún cuando ya está satisfecha, sino que también le gusta comer de todo, desde galleticas, frutas, cereales, sopas, hasta alimentos un poco más consistentes como arroz, pollo, arepa con queso crema y pavo, entre otras exquisiteces. Sin mencionar el toddy y su tetero de leche que son sus bebidas favoritas.

En estos días estábamos sentados en la mesa desayunando, era una mañana normal, cada quien con su comida en su plato: Andreína y yo con nuestras arepas transitorias, mientras las demás esperaban en la bandeja, ya listas para ser comidas, y nuestro pequeño retoño con su masita de arepa hecha con trocitos de jamón de pavo y cheez whiz, cabe acotar que el plato de sabrina es el primero que debe estar listo y el primero que debe llegar a la mesa incluso antes de que nosotros nos sentemos, de lo contrario nuestra pequeña manifiesta su descontento mediante sus característicos gritos de "falta de comida".

Comiamos mientras contemplábamos a nuestra pequeña llevando sus pequeñas manitos al plato, agarrando pedazos aleatorios de la mezcla de masa y llevándoselos a la boca. Una vez terminada la comida, la del plato de sabrina, nuestra pequeña inicia la parte final de su desayuno: asegurarse de que nada queda en el plato. Esta acción se basa principalmente en una técnica que ha ido depurando la pequeña sabrinilla a lo largo de su corta vida como infante comedor de comida para grande, dicha técnica consiste en arrastrar su pequeño dedo índice sobre toda la superficie del plato para "raspar" cualquier resto perdido de masa que haya quedado en el plato.

Luego de "raspar" en varias ocasiones el plato se da cuenta de que, en efecto, ya se acabó la comida y es cuando empieza a levantar la mirada hacia nosotros (durante toda la comida, ni se había molestado en asegurarse de que siguiésemos allí). Hace diversos gestos y al ver que no obtiene respuesta positiva de nuestra parte (ya no hay más comida) empieza a inspeccionar el plato más detalladamente y con cara de circunspección; una vez hasta lo lamió, pasándole la lengua a una buena parte de la superficie del plato, para asegurarse de tomar hasta los posibles restos adheridos a la misma y que no pudo quitar con su dedo.

Luego de analizar el plato por encima detalladamente decide levantarlo por uno de los extremos, dejando el plato perpendicular a la mesa y paralelo a su rostro, con la parte de abajo del plato dirigida hacia su carita. Se da cuenta de que abajo del plato tampoco hay más comida y nos proporciona otra mirada tierna y buscadora de misericordia, como diciendo: "¿De verdad ya se me acabó?"

Thursday, 15 November 2007

en la ducha!


A sabrinilla le encanta el agua, no la de tomar, como ya hemos contado en este blog, sino la de bañarse. Le encanta bañarse, le fascina jugar con sus muñequitos en la bañera y darle con sus manitos y piecitos al agua para ver como salpica. Entre sus juguetes preferidos está un vasito blanco, el cual llena de agua y se la echa encima volteando el vaso hacia su cuerpo.

Le gusta tanto el agua y la bañera a nuestra manzanilla que, en ocasiones, cuando se nos escapa de la vista y no logramos saber donde se ha metido, nos acercamos al baño y nos damos cuenta de que ahí está sabrinilla parada al lado de la bañera, apoyando sus manitos en el borde de la misma y balbuceando algunos de sus lindos sonidos como diciendo: "me quiero meter en la bañera!!! me quiero bañar!!!". Su tierna miradita en ocasiones nos hace acceder a su petición.

Una vez en la bañera, y luego de llevar a cabo la parte de limpieza, dejamos a nuestra bebé un rato disfrutando de las bondades del agua y jugando con sus jugueticos de baño. Cuando se le pasa la fiebre del juego empieza a inventar que hacer... voltea a vernos para ver si la estamos vigilando y cuando no estamos viendola se para en la bañera. Es importante notar que lo hace solo cuando no estamos atendiéndola porque ya le hemos enseñado que no debe pararse adentro de la bañera para que no se caiga y se haga daño.

Cuando vemos que está parada le decimos: "Sabrina, NO!!!" y ella vuelve a sentarse, y si perdemos el control de la situación porque sabrinilla no quiere estar sentada pues no nos queda otro remedio que terminar su rato de diversión y sacarla de la bañera.

Últimamente se ha tomado a juego el pararse y sentarse en la ducha como esperando a recibir nuestro "NO" habitual, y sentarse porque sabe que no lo debe hacer. Es así como ahora se pone en cuclillas en la bañera y cuando no estamos viéndola se para, cuando volteamos o le decimos: "Sabrina, NO!" se vuelve a agachar, y si ve que nos volteamos de nuevo vuelve a estirar sus piernitas y a ponerse de pie. Asi lo hemos tomado a juego también nosotros y jugamos a que ella se agacha y se pone de pie mientras nosotros le decimos NO cada vez que se para, y dejamos de verla a propósito para que ella vuelva a pararse.

Parece que la educación de un pequeño puede convertirse fácilmente en un juego interactivo con sus padres....

Thursday, 25 October 2007

espejito, espejito... ¿quién es la más linda?

Desde muy pequeña a sabrinilla le encantaba, y le producía mucha curiosidad, verse en el espejo. Al principio, cuando se empezaba a ver, creemos que todavía no era capaz de reconocerse y de saber que un espejo era un objeto capaz de reflejar las cosas y personas que se le colocaran enfrente.

Cada día que transcurría, apenas tenía una posibilidad, sabrinilla se veía en el espejo, y se reía porque le causaba gracia el bebé que veía. En algunas ocasiones inclusive, el espejo nos sirvió como consolador de llantos y manzanilla se quedaba tranquila al ver las imágenes que reflejaba este extraño objeto.

Pasado un tiempo ya nuestra pequeña empezaba a reconocerse y a darse cuenta de que el espejo reflejaba las cosas, por ejemplo, si ella estaba asomada al espejo y nos acercábamos por detrás sin hacer ruido, ella ya sabía que estábamos detrás de ella y volteaba a vernos cuando veía nuestra imagen dibujada detrás de la suya en el espejo.

Mientras ella desarrollaba este gusto había ocasiones en las intentábamos vestirla colocándole objetos en la cabeza, como lazos, gorros, cintillos, la capucha de un suéter. Esfuerzos hechos en vano ya que a los pocos segundos de sentir la presencia de algún objeto extraño sobre su cabecita, sabrinilla inmediatamente subía sus bracitos y se quitaba lo que le molestaba en la cabeza.

Un buen día a nuestra bebé se le ocurrió que era divertido agarrar objetos con ambas manos y subirlos hacia su cabeza y hacia atrás de la misma hasta que el objeto agarrado se encontraba detrás de su nuca. Esto lo hacía con libros, muñecos, plásticos, y hasta con la tapa de su cajita de juguetes; este comportamiento pasó a ser recurrente entre su repertorio de juegos y costumbres.

En uno de esos juegos se encontró por casualidad uno de sus cintillos tejidos y le pareció gracioso llevárselo a la cabeza, ya empezaba a gustarle tener cosas en la cabeza.... Se colocaba su cintillo en repetidas ocasiones hasta que descubrió que si se ponía el cintillo y se veía en el espejo era capaz de ver el cintillo en su cabeza, y parece que le agradó la imagen...

Ahora muy a menudo recoge el cintillo cuando lo encuentra y sea donde sea que se encuentre va corriendo a su espejo con el cintillo en la cabeza para verse en él y disfrutar de lo linda que se ve.

Cómo habrá aprendido a verse en el espejo para saber cómo le queda el cintillo? Seguramente nos habrá visto haciendo eso en varias ocasiones y lo habrá repetido. En verdad no importa cómo lo aprendió, pero es demasiado lindo ver como se coloca su cintillo y va caminando hasta el espejo a verse en él.

Monday, 22 October 2007

compartiendo mis riquezas

No es extraño que a un bebé de un año le encante su chupón y lo considere una de sus pertenencias más preciadas; y nuestra pequeña sabrinilla no es una excepción a este comportamiento egoísta muy común entre los niños pequeños.

Cada vez que Sabrina busca consuelo al llanto, como por ejemplo cuando se cae, cuando pierde algo, cuando le quitamos algún objeto prohibido, o hasta cuando se le acaba la comida, el gran chupón es nuestro salvador incondicional. Nos ayuda a calmar a nuestra pequeña y a darle, junto con un abrazo o alguna señal de cariño, el consuelo y tranquilidad que tanto anhelan los niños cuando se sienten solos y desamparados.

Hasta ahora no hemos tenido una señal clara por parte de nuestra hija de que sea una niña egoísta, ya que aunque cuando está jugando con algo no le gusta que se lo quiten, cuando no está usando sus cosas nunca se ha puesto de mal humor o ha cambiado de actitud al ver que alguna otra persona agarra alguna de sus pertenencias. Aunque no sé hasta que punto sea posible discernir acerca del egoísmo de un bebé a esta tierna edad.

A pesar de ello, siempre ha estado como sobreentendido que el chupón, el tetero, y hasta su platico de comer, son como objetos personales sagrados para ella, o al menos siempre lo hemos creído así.

Un día, estando juntos en la sala, sabrinilla se quita el chupón de la boca y extiende su pequeño bracito hacia mi boca como queriendo ponérmelo. Yo respondo a su gesto abriendo la boca y recibiendo su regalo. Cuando ve que empiezo a chuparlo sabrinilla se ríe e intenta quitármelo, lo cual dejo que ocurra, solo para ver como se lo vuelve a meter en su boquita.

Pasados unos segundos, y viendo que le gusta el juego, se vuelve a retirar el chupón de su pequeña boca y se lo ofrece a su mamá. Andreína abre su boca y recibe el preciado objeto.

Pasan varios minutos durante los que nuestra bebé, jugando y riéndose con nosotros, nos hace entender que le encanta compartir sus riquezas con sus padres, y le alegra poder hacerlo.

Ahora cada vez que abro la boca y le digo: "Sabrina, chupón", mi bella hija se sonríe y me ofrece su pertenencia más preciada.

Tuesday, 16 October 2007

dónde esta sabrina??? (peek-a-boo)

Entre muchos de los juegos que nos gusta jugar con nuestra sabrinilla está el de escondernos (o taparnos el rostro) preguntando a la vez: "dónde está Sabrina?", para luego reaparecer y decirle al verla "aquí está!!!".

Un buen día, de vuelta a casa en el autobús, manzanilla me agarra la gorra, y quitándomela totalmente de la cabeza se la pone sobre la cara y se la quita. Repitiendo este movimiento varias veces, nos damos cuenta de que quiere jugar a nuestro juego habitual "dónde está Sabrina???" así que nos metemos en el juego y cada vez que se coloca la gorra sobre el rostros repetimos la pregunta y cuando se la quita repetimos la respuesta, a lo cual nuestra bella bebé respondía con una sonrisa y en ocasiones hasta con una carcajada. Nos sentimos demasiado felices de que nuestra bebé aprende tantas cosas y tan rápido y este juego era una de ellas.

Su pequeño cerebrito parece una esponjita deseosa de aprender cosas nuevas y de hacer cosas nuevas.

Al pasar de los días, llego a casa luego de un día de trabajo y Andreína me dice "ven aca para que veas algo", nos acercamos a donde está sabrinilla jugando y Andreína le dice "dónde está Sabrina???", a lo cual ella reacciona llevándose las manitas a la cara para taparse sus ojitos y súbitamente se vuelve a descubrir los ojos cuando nosotros decimos "aquí está!!!!", y ella se ríe con nosotros.

Ese día en la guardería sabrinilla había aprendido a ocultar sus ojos con sus manos y había asociado tal acción a nuestro juego de peek-a-boo con la gorra.

Ahora cada vez que le preguntamos "dónde está Sabrina???" ella lleva sus manitos a su carita y nos busca con la mirada para que juguemos juntos... es lo más tierno.

Nuestra pequeña es capaz de hacernos sentir la más linda ternura que hemos experimentado.

la vuelta y algo más....

Luego de casi un mes de ausencia, pedimos disculpas a nuestros fieles lectores a quienes les entusiasma y agrada poder tener algo que leer sobre nuestra protagonista, por pequeña que sea la historia o anécdota que se esté presentando. Y es que entre viajes, visitas, ajetreos, y enfermedades se nos han ido estas semanas volando. Días entre los cuales ha transcurrido para Sabrina uno de los días más importantes en la corta vida de un bebé, la celebración de su primer año de vida.

Así como lo oyen, nuestra querida sabrinilla ya tiene un año! Qué rápido pasa el tiempo... pero bueno, esto es noticia vieja, porque todos los lectores de esta bitácora, como buenos fans de nuestra bebé, ya saben y requete-saben que nuestra bebé se está haciendo grande.

Es por ello que, dejando ya de lado las celebraciones de días pasados, entraremos directamente en el relato que nos atañe... cómo fue ese día tan especial.

Nos dimos cuenta de que nuestra pequeña hija fue objeto de mucho cariño y dedicación cuando al llegar el momento de celebrar su primer cumpleaños, nos percatamos de que toda su fiesta estaba decorada con un sin fin de objetos con los personajes de sus cuentos favoritos, los habitantes del jardín trasero, o en versión original "the backyardigans". Ella estaba muy feliz y alegre con todo esto, o por lo menos se reía y eso nos hacía creer... aunque con el pasar del tiempo, el humor de nuestra bebé fue desmejorando.

Sabrinilla no sabía a quién mirar y a donde ir, con tanta gente reunida, y aunque muy centrada en comerse su samba (con papel y todo) no nos dejó de demostrar su característica y auténtica personalidad en cada cosa que hacía.

Andreína la había vestido preciosa para ese día tan especial (con un vestido que había yo intentado ponerselo semanas atrás, pero que había recibido un regaño porque "tenía que estrenarselo el día del cumpleaños"), un vestidito de florecitas con carterita y todo, creo que la primera cartera que le poníamos, y fue entonces cuando nos dimos cuenta de que a nuestra babanilla no le gustan mucho las carteras... queríamos sacarle una foto con la cartera pero ella se la arrancaba del brazo con rabia y llorando... así que la dejamos con su samba envuelta y en paz.

Luego sabrinilla con todos sus primitos nuevos (que no los conocía sino hasta entonces) tumbó una piñatica que habíamos preparado, y aunque no lloró mucho, tampoco se sonreía, pero siempre era el alma de la fiesta y se la pasaba bien con todo el que quería tenerla en brazos, aunque lo que más quería era caminar.

Mientras caminaba por la casa entre la gente, una maraña de globos revoloteaban por el ambiente porque los niños se los lanzaban unos a otros, y fue cuando nuestra atención fue atraída por cierta peculiaridad, sabrinilla había empezado a llorar porque le tenía miedo a los globos. Así que otra cosa menos para las próximas fiestas ;).

Al cantar el cumpleaños, manzanilla se quería lanzar sobre la torta desde los pies y hasta la cabeza, algo tal vez normal para un bebé de su edad, pero en especial quería agarrar la vela porque tenía esculpido el rostro de su personaje favorito (Pablo), un pinguino azul. Pudimos evitar que se llenara de torta pero no de que se comiera un chocolatico de los que había en la piñata.

Después de un rato, cansada de tanto ajetreo, se fue a dormir antes de que se fuera el primero de sus invitados, y a pesar del escándalo afuera, siguió durmiendo hasta el día siguiente... y así fue como sabrinilla pasó su primer cumpleaños con su familia.

Queremos agradecer a todos los que hicieron posible esta fiesta, y esperamos que les haya encantado a todos tanto como a nosotros. Gracias!

Wednesday, 19 September 2007

epidemia

La maestra de Sabrina en la guardería relataba con detalle las andanzas de nuestra pequeña durante uno de sus días de juego y tremenduras. Entre las muchas historias que tenía para compartir con nosotros, nos llamó mucho la atención una que desde el punto de vista que se mire puede ser trágica o cómica.... Cómica para nosotros porque la oíamos y lo imaginábamos, trágica a lo mejor para la maestra, porque eran demasiados niños. Compartimos aquí con ustedes esta historia:

A diferencia de las buenas y largas horas de sueño de las que sabrinilla disfruta durante sus siestas en la casa, parece que en la guardería en cambio, no le saca el provecho necesario a la hora de dormir (en la guardería les dan a los niños un par de horas de sueño en horas del mediodía).

Luego de las actividades matutinas, y de la comida, las maestras preparan el salón para entregar a los pequeños a los brazos de Morfeo. Despejan el suelo del salón y ponen las colchonetas en el suelo, en la que cada niño durante las siguientes dos horas (si la suerte acompaña a las maestras), gozará de una placentera siesta.

Manzanilla se acuesta como los demás bebés, con su muñequita al lado, y se pone a dormir. Hasta este momento todo parece trasncurrir con la mayor tranquilidad y normalidad posible. Pasada una media hora, cuando los niños apenas llevan 1/4 de siesta, sabrinilla abre sus ojitos y se da cuenta de que todavía está en la guardería, y es cuando empieza a "chillar" (palabra extraída textualmente de la narración de la maestra).

Así de la nada, de improviso, cuando las maestras creían que todo era paz y tranquilidad y se creían dueñas de sus merecidas horas de descanso, nuestra bebé empieza a llorar a moco tendido, o extendido, e inevitablemente disturba el sueño de sus vecinitos. No sólo los despierta, sino que al darse cuenta de que una de sus compañeras de clase (sabrinilla) se ha desatado en llanto, varios deciden unirsele, y ahora son más los que lloran.

Lo que parecía un momento de paz y tranquilidad se transformó subitamente en un concierto de llanto, un collage de lágrimas. Uno a uno fueron cayendo todos los bebés, como piezas de domino, en el llanto dirigido por nuestra pequeña. Era una trágica situación para la maestras que no hallaban que hacer para calmar el llanto de tantos niños, mientras que para nosotros todo fue risas y una imagen difusa de lo que puede significar tener a una decena de niños llorando al unísono en la misma habitación.

Aparentemente no sólo se contagian las enfermedades... de hecho, lo que más rápido se propaga entre los niños de esta guardería al parecer es el llanto!

Wednesday, 12 September 2007

cuanta sed...

El tetero es un instrumento generador de emociones incontrolables: llantos, sonrisas, una que otra morisqueta, gestos de aprobación o desaprobación, y otras cosas más.

Cuando nuestra bebé tiene hambre y se le acerca un tetero, se le puede notar la felicidad en el rostro. Como un acto reflejo, apenas se le acerca lo suficiente el mencionado contenedor de vida, levanta sus pequeñas manitos y deja caer el chupón, no importa a dónde, ya no quiere un chupón y no le importa su paradero, concentra todas sus energías en el objeto que contiene su alimento. Sonríe, cuando no tardamos mucho en darle el tetero, y empieza a extraer el preciado líquido de una manera tan tierna que es casi imposible describir con palabras.

Por otro lado, el tetero también es capaz de generar mal humor, cuando por ejemplo, y debido a la simple física, se agota su contenido. Cuando se le acaba lo que hay dentro manzanilla piensa que el tetero está siendo malo y no quiere darle más alimento así que opta por comunicarlo de manera enérgica lanzando uno de sus característicos llantos de desespero. Está demás decir que cuando vemos que se le ha acabado el tetero y decidimos retirarlo, si no lo hacemos de una manera sutil y sin que sabrinilla se de cuenta, propiciaremos nuevamente ese comportamiento tan típico de nuestra hija cuando se le acaba la comida o cuando dejamos de dársela, ese llanto de desespero e impotencia.

Pero el tetero es interesante únicamente cuando contiene algún alimento sabroso, agradable al paladar, que sepa a algo pues. Cuando en cambio tratamos de suministrarle algo insípido como el agua, nuestra bebé rechaza el tetero enérgicamente, lo tira al suelo o lo aleja de cualquier manera como reclamando "a mi no me van a jugar burro mocho, yo quiero mi comida legal!".

Es así como nos hemos dado cuenta de que a sabrinilla no le gusta el agua, y cuando queremos que la tome, porque siempre dicen que es bueno que los bebés beban agua, debemos hacer cualquier clase de maroma para que tome aunque sea un poco. Ya sea dándosela con un pitillo, en cuyo caso sabrinilla se preocupa más por lo nuevo de la metodología de suministro, o disfranzándole el agua con algún alimento previo y dándole el tetero con agua justo después de haberle dado algo con sabor.

Un día nos fuimos a la natación (si, Sabrina ya va a natación) a jugar un ratico en el agua con los amiguitos de la clase, a distraernos un rato, y a hacer un poquito de ejercicio. Los bebés pequeños todavía no entran solos a la piscina, así que yo voy con ella y nos metemos juntos al agua.

Empieza la clase y todo parece normal, manzanilla se emociona toda, trata de jugar con los demás niñitos dándole palmadas al agua, nadamos de las distintas formas que nos dice la profesora y hacemos los juegos que se hacen en la clase: llenar unos tobitos de agua con una regadera, hundirnos un ratico para ir practicando, pegar unos animalitos hechos de papel contact a una colchoneta de piscina, entre otras divertidas actividades...

En una de las vueltas a la piscina, que llevo sabrinilla agarrada por las axilas y boca abajo para que mueva sus piecitos y manitas, noto que ella quiere meter la cabeza en el agua, y cada vez que trato de jalarla hacia arriba ella hace cada vez más fuerza encorvando la espalda para ir con la boca hacia el agua. Me doy cuenta de esta forma de que lo que está haciendo es tomándose el agua de la piscina y quiere seguir ingiriéndola. Pienso para mis adentros "pero no es que no le gustaba el agua?????" y la alejo para que no siga tomándosela, por las razones obvias.

Cuanta sed tenía sabrinilla! Será que sólo le gusta el agua cuando está sucia? o a lo mejor tenía algo de sabor? o tal vez nuestra pequeña estaba muy sedienta por lo que había jugado en el parque antes de venir a la natación....

Monday, 10 September 2007

cámara de gas

Habíamos pasado un buen día paseando por la ciudad. Ya era tarde y decidimos volver a casa cuando en el camino hacia nuestro hogar nos damos cuenta de que sabrinilla se había quedado dormida en el coche. Nos desplazábamos tratando de hacer el menor ruido posible, pero pasaban carros, motos, nos montábamos en los autobuses, y Sabrina como si nada. Estaba más dormida que niño en clase de matemática.

Por fin arrivamos a nuestro domicilio y con el mayor de los cuidados, preparamos el tetero para nuestra bebé, la movemos cautelosamente hacia su cunita y le damos su cena, sin que casi se de cuenta de que la estamos trasladando a su cómoda cama.

Rezamos para que no se despierte mientras se toma su tetero luego de cerrarle la puerta del cuarto para asegurarnos que no le entrase ningún ruido, por pequeño que fuese, que pudiese disturbar su inocente y tierno sueño.

Nos quedamos un rato en la sala, hablando, pensando en el día de mañana, tomándonos algo, como dándole tiempo a nuestro pequeño retoño para terminar su cena y retomar el profundo y agradable sueño que había encontrado algunas horas atrás durante nuestras andanzas.

Por fin decidimos irnos a dormir (ya había pasado un buen rato) y apagamos todas las luces, hacemos lo que tenemos que hacer antes de ir a la cama, y nos disponemos a entrar en el cuarto, cuando de repente sentimos un olor extraño. Andreína busca mi mirada al mismo tiempo que yo la de ella, y encontramos los ojos del otro a mitad de camino, sabiendo de antemano lo que cada uno está pensando, pero sólo para hacerlo explícito decido comentarlo en palabras "Algo huele medio mal". Y Andreína me contesta "Debe ser algún pañal de manzanilla que ha quedado por ahí, que si en el baño o en algún lado". Y yo ingenuamente comento "Bueno, mañana nos encargamos de eso."

Cabe acotar en este punto de la narración que la puerta de nuestro cuarto (donde estaba durmiendo Sabrina) seguía cerrada y no había ningún canal abierto que comunicase los espacios, es decir, el cuarto estaba aislado para nuestros efectos.

Nos resignamos a que ya es tarde y decidimos dejar la labor de encontrar la fuente del mal holor para el día siguiente, cuando nos disponemos a entrar al cuarto. Apenas abro la puerta, un fuerte olor invade todos los demás espacios de la casa, me tapo la nariz con mi mano y le señalo a Andreína el interior de la habitación, diciéndole "Sabrina hizo pupú". En seguida ella hace lo propio para proteger su pituitaria, como yo había hecho segundos atrás y nos retiramos, alejándonos de las cercanías del cuarto.

Nos sentimos un poco mal por haber dejado a nuestra hija durmiendo sin habernos dado cuenta que tenía el pañal sucio (por ponerlo en términos aptos para nuestra audiencia) pero al mismo tiempo no conseguimos fuerzas para penetrar la nube de gas oloroso que emana ahora desde nuestra habitación. Nuestra tierna bebé había convertido el cuarto (y potencialmente la casa entera) en una cámara de gas.

Nos reímos un poco de la situación, haciendo los chistes pertinentes, y como padres entregados que somos entramos a ponerle remedio a la situación. "Creo que esta ha sido la más fuerte de toda su vida" le comento a Andreína mientras hacemos el esfuerzo de cambiarle el pañal y taparnos la nariz al mismo tiempo.

Por suerte para nosotros y más para nuestra pequeña hija, el cambio de pañal resultó exitoso y Sabrina siguió durmiendo casi sin percatarse de lo ocurrido. Sin embargo, pasaron unos treinta minutos antes de que pudieramos volver al cuarto a dormir, tiempo durante el cual estuve asomado con la cabeza afuera de la ventana tratando de respirar aire puro...

Thursday, 6 September 2007

Primer día en la guardería

El miércoles fue el primer día de guardería de Sabri, nos despertamos como todos los días a las 7am con los griticos de nuestra bella hija y comenzamos a prepararnos para ir a la guardería. Sabri, sin saber que algo nuevo ocurriría, se comportó como todas las mañanas, jugó mientras preparábamos el desayuno y nos arreglábamos para salir. Por fin estábamos listos y salimos, Sabri iba disfrutando del paisaje, viendo a la gente que le sonreía al pasar, y riéndose con los demás niños, yo por supuesto iba con el corazón partido de pensar que iba a dejar a mi gordita por primera vez solita con gente extraña.

Llegamos a la guardería y la saco de su coche, le explico que se va a quedar allí un rato jugando con sus nuevos amiguitos y que después de la siesta yo la iría a buscar. Así que entramos a la guardería y Sabri pela los ojos al ver a todos los niñitos y pone cara de emoción, se ve que está pensando "donde estoy??". Nos acercamos al salón y está llegando primero otro niñito, la mamá se despide y el chamito empieza a llorar como un loco. Yo me asusto y pienso "mejor nos regresamos!".

Luego la maestra al ver a mi preciosa Sabri se acerca y la saluda, Sabri se ríe y se lanza para que la maestra la cargue. En seguida la zanganilla hace señas de que quiere ir al piso con los demás niñitos, se sienta en el piso y comienza a reírse a carcajadas con un niñito, agarra un juguete y comienza a comérselo.

Me despido y ella se queda tranquila y feliz jugando, ni se da cuenta que me fui. Yo regreso a la casa a llorar y a ver el reloj a cada 5 minutos esperando que sean las 3 de la tarde. Miguel me regaña cuando se entera que estoy saliendo a buscarla a las 3pm (su hora de salida es a las 5pm) pero no puedo soportar más la angustia de haber dejado a mi hija sola todo el día.

Cuando llegué buscarla estaban en el patio todos los niños jugando, veo a mi zanganilla tratando de caminar persiguiendo a un niñito que iba en triciclo, así que corro y me paro frente a ella, me ve, se ríe y se tira encima de mi y me abraza. Fue lo más bello de este mundo!!!!

Monday, 3 September 2007

dulces sueños

A nuestra pequeña bebé le gusta dormir, por supuesto que casi nunca cuando nosotros esperamos que duerma, pero al final y al cabo le gusta dormir... Uno de estos días salimos de paseo y sabrinilla no había dormido mucho en todo el día, por lo que pensamos "esa seguro se duerme ahora en el camino".

El detallito que nos habíamos pasado por alto es que a Sabrina no hay cosa que más la atraiga que los extraños y, como a todo bebé, las cosas nuevas que nunca ha visto. Así que apenas la metimos en el coche para dar nuestro paseo, lo que hizo fue agarrarse del coche y sentarse... esto significa, separar la espalda del espaldar del coche e inclinar la cabeza hacia adelante para poder tener una mejor visión de todo lo que pasa a su alrededor, carros, personas, otros coches, niños, palomas, etc...

Una vez sentada y apreciando el panorama, se olvidó completamente de que en algún momento tuvo sueño y pasó todo el "camino" (en el que supuestamente se iba a quedar dormida) mirando, abstrayendose de este mundo, y de vez en cuando lanzando una carcajadita risueña debido a algún evento o situación cómica que se le haya cruzado por la mirada.

Visitamos varios lugares de esta hermosa ciudad, paseamos por la playa, tomamos varios autobuses, y manzanilla seguía más despierta que vieja chismosa. La estaba pasando de lo mejor sentadita en su coche, viendo cómo pasaban las cosas.

Cuando llegamos a la casa, la sacamos de su pequeño medio de transporte y la dejamos en su área de juegos en vista de que había perdido el sueño que pensamos ilusamente en algún momento que había encontrado. Jugó un ratico con sus juguetes y de repente nos damos cuenta de que se fue gateando hasta su cuarto. No hacemos mayor caso de la situación porque es costumbre de nuestra sabrinilla ir a su cuarto y jugar allá con sus zapatos, su ventilador, o su paquete de pañales.

De repente, Andreína voltea su mirada hacia el cuarto de sabrinilla, para echar un ojo a lo que hace, y se da cuenta de que nuestra hijita está acostadita en el piso al lado de su cunita y haciendo los ruiditos que siempre hace cuando está a punto de dormirse, pero no puede porque está incómoda en el suelo así que trata de llamar la atención, aunque sin mucho esfuerzo, para ver si la metemos en la cuna. A lo cual respondemos y hacemos lo que nos demanda nuestra pequeña. Había vuelto el desaparecido! (el sueño).

Desde la primera vez que nos dimos cuenta de que a veces cuando tiene sueño se va a su cuartico y se acuesta al lado de su cunita como diciendo "quiero dormir", ya ha sucedido lo mismo en varias oportunidades, pero cada día que lo vemos nos parece más tierna esa escena.

Friday, 31 August 2007

Mi juguete preferido

Sabrina, como ya todos podrán haberse dado cuenta, es una bebé bastante curiosa y atrevida. Le gusta hacer tremenduras, comerse la pared y los libros, y sobre todo jugar con cosas que no debe, como el cable de la computadora. El hecho es que a "sabrinilla", como le decimos de cariño, le encantan los juguetes que precisamente no son juguetes.

Le encanta jugar con las botellas de refresco vacías, las tapas de los teteros, los potecitos de crema y shampoo, el celular de papá, entre otros elementos que parezcan todo menos un juguete. De hecho, cualquier cosa con una apariencia totalmente opuesta a lo que remotamente se pueda semejar a un juguete es el blanco más probable de juegos para nuestra increíble manzanilla.

Desde que comenzó a ponerse de pie descubrió como abrir y cerrar las gavetas y puertas del mueble del comedor, después a sacar las cosas que habían adentro y tirarlas al piso. Pero como niña intranquila que es, a la semana ya eso no le causaba gracia, así que puso en práctica una funcionalidad mucho más innovadora y divertida para el mencionado mueble.

Ahora el juego consiste en abrir la puerta de uno de los gabinetes del mueble y meterse adentro, allí se imagina que esta en otro mundo, juega, habla sola, le da golpes a las paredes, se sale se vuelve a meter, y asi se divierte un buen rato.

Thursday, 30 August 2007

come libros

Cuando le dieron a Sabrina el primer libro de su vida nos encontramos de repente con un sentimiento de felicidad, posiblemente producto del hecho de que sabíamos que éste sería sólo el comienzo de muchas cosas nuevas que aprendería nuestra pequeña bebé a lo largo de su vida leyendo un libro.

Es un libro de esos educativos para niños pequeños que cuando abres cualquier página te encuentras con un diseño tridimensional de cartulina que tiene dibujos, con el propósito de que el niño no pierda su atención por el objeto de aprendizaje. También tiene en un borde un tablero de botones que tienen las caras de los personajes del libro dibujadas y que cada vez que se oprime uno de estos suena una dulce melodía acorde con la página que se está leyendo o mirando en ese momento.

A sabrinilla le encantó su regalo desde el principio, claro, para esa época todavía no dominaba bien el asunto de pasar las páginas, así que lo que más la divertía era el dibujo de la portada y las canciones que salían de los botones (que nosotros presionabamos para atraer su atención hacia el libro).

Pasaron las semanas y jugaba con el libro de vez en cuando. Como buena babanilla, lo llenaba de baba, lo tiraba por el piso, intentaba activar los sonidos provenientes del tablero, y en un punto, ya siendo un poco más grande y ya teniendo otros libros con que jugar, empezó a pasar las páginas de este y de los demás libros.

Es impresionante cómo aprende un bebé, un día no sabe qué hacer con un libro y al día siguiente lo ves pasando las páginas del mismo. Es en verdad alentador cómo lo hacen, su cerebro es una pequeña esponjita deseosa de atrapar nuevos conocimientos.

Como ya sabía pasar las páginas, ya era capaz de ver los dibujos tridimensionales que mencioné anteriormente. Cosa que le impresionaba y le llamaba mucho la atención. Varias veces leímos con ella el cuento haciendo sonar las melodías de acuerdo con cada página que íbamos leyendo para que ella fuera relacionando las caras de los animalitos dentro del libro con las caras que aparecen en lo botones de las melodías.

Uno de esos días, en los que estamos distraídos y sabrinilla anda por la casa haciendo lo que le place, oímos que empieza a toser como si estuviera atragantada... "Qué le habrá pasado?" nos preguntamos. Analizamos la situación y le abrimos la boca para ver que tiene adentro, cuando descubrimos un pedazo de papel morado pegado a su paladar.

Logramos extraerlo sin hacerle daño y empezamos la búsqueda del origen de dicho pedazo de papel. La baba característica de nuestro retoño había transformado el pedazito de cartulina extraído de su librito en un papel arrugado, a pesar de lo cual pudimos darnos cuenta del origen del mismo.

Parece que a sabrina también le gusta comer libros.... Será que va ser una gallita come libros cuando crezca?

PS: Hoy en día su libro carece de cualquier imagen tridimensional y ya tampoco puede saberse de qué trataba la historia relatada en el mismo (se lo comió todo!!!!!).

Monday, 27 August 2007

0600

En vista de las expectativas de mucha gente con respecto a los resultados obtenidos en el experimento descrito en "madrugonazo mofletiano" y en respuesta a varios comentarios dejados por algunos de nuestros fieles lectores, decidimos hacer público y de manera breve, a través de esta reseña, la verdadera hora de despertar de nuestra sabrinilla, actora y productora totalmente espontánea e inconsciente de este blog.

Pues el número que están buscando está en el título de este post (no resultó ser tan crítico al final y al cabo), lo que significa que nuestra tierna, bella y espectacular hija se queda despiertica y jugando en su cunita sola entre 1 y 1 1/2 horas para no molestarnos tan temprano.

Gracias Sabrinilla! Te queremos mucho!!!!!

tierra de extraños

Como muchas de las tardes de verano, llevamos a sabrina al parque para que se divierta en el columpio (su atracción favorita), jugando con la arena, persiguiendo a otros niñitos, viendo a las palomas y a veces en los juegos esos en que los niños se balancean hacia adelante y hacia atrás pero que son para niños un poco más grandes porque tienen que poner los brazos duros para no golpearse con el juguete debido a la inercia que llevan.

La metemos en su columpio, al lado de un niñito a quién su madre columpia. Pasados unos segundos, ya entrando en ambiente y "agarrando confianza" Sabrina se empieza a sentir dueña del columpio, y opta por la comodidad de una postura malandrosa: suelta una de sus pequeñas manos que estaba agarrando el tubo frontal del dispositivo de diversión (columpio) y la echa hacia atrás como si se estuviera recostando de un sofá y pasándole la mano por detrás del cuello a alguien a su lado... una vez que la espalda se siente cómoda y está a sus "anchas" decide levantar el pie del mismo lado de la mano estirada sobre el tubo posterior del columpio, y en seguida tiene un pie subido sobre la tabla donde está sentada con la rodilla flexionada hacia arriba y observando a todo niño a su alrededor, como pensando hacia su interior: "a ver quién me baja de aquí".

Transcurren los minutos y empieza la segunda fase de la columpiada: "llamar la atención". Entre las técnicas de llamada de atención la que más pone en práctica es reirse con nosotros utilizando la risa falsa descrita en otro cuento de este blog. Echa su cabeza para atrás, abre su boca al máximo (todo esto adentro del columpio y mientras se balancea) y de repente sale de su boca un "JA, JA", marcado y sonoro. Transcurre una buena parte de su estadía en el columpio refinando y llevando a la máxima expresión esta técnica.

Cuando se da cuenta que ha logrado llamar la atención de la madre que columpiaba a su hijo en el columpio vecino, y que la señora le empieza a hacer morisquetas, deja de vernos, como diciendo "ya no los necesito" y empieza a reirse (esta vez de verdad) con la señora y su hijo... la señora le pega al piso con el pie y se le acerca a babanilla cada vez que realiza este movimiento, lo que provoca en nuestra pequeña carcajadas cada vez más largas y fuertes.

La señora nos comenta lo lindo de nuestra hija (ya estamos acostumbrados a estos piropos callejeros), "mírala como se "parte" de la risa" nos comenta, mientras sigue jugando con ella y nosotros quedamos sólo de espectadores.

Es hora de bajar del columpio, a lo que Sabrina accede aunque de manera reticente. La saco y empiezo a caminar con ella, agarrados de la mano, porque todavía no camina solita, hacia una zona de arena o tierra dónde hay otro niñito jugando con su tobito, palita y demás instrumentos de excavación o arqueología, depende de la óptica con que se vea.

Los padres del niño están con él, ven que sabrinilla se acerca a las proximidades del área de juegos de su primogénito, y deciden de manera amable prestarle unos juguetes a nuestra hija, y hacerle unas formas de arena en señal de invitación para que se una al juego de su hijo.

A este par se une posteriormente el niñito del columpio y termina la tarde de juegos con tres bebés extraños jugando juntos y compartiendo juguetes y tierra.

Friday, 24 August 2007

wall sweet wall

Corría un día normal, un poco de lluvia, un poco de sol, parque, columpio, compota, zapatos que molestan, cosas que no son juguetes... en fin, un día entero de aprendizaje y experimentación de cosas nuevas.

Después del baño, Sabrina se pone a jugar con sus jueguetes en su alfombra mientras nosotros hacemos otras cosas, claramente echando una miradilla de vez en cuando para descubrir que nuevo invento está poniendo en práctica nuestra manzanilla.

En uno de esos chequeos en los que siempre se espera algo nuevo y gracioso me doy cuenta de que Sabrina está muy callada y parada cerca de la pared. Dejo lo que estoy haciendo y me intereso por el comportamiento de mi bebé, cuando acercándome a donde ella está me doy cuenta de que tiene la boca pegada a la pared, y le digo a Andreína: "Mira, parece que no comió bien hoy. Quiere comerse la casa entera!".

Analizando aún con más detalle la situación, me percato de que hay una estela de manchitas más oscuras en la pared a la misma altura de la boca de sabrina y veo que ha ido dejando como "lamidos" por toda la pared desde que inició su travesía a pocos metros de dónde la descubrí, lo que me hace terminar mi hilo de pensamiento dándome cuenta de que ha ido caminando pegada a la pared y lamiendo a cada paso que da: son como huellas pero no de un pie sobre la arena, sino de saliva sobre el muro.

La miro desde arriba y pone cara de circunspección, pero sin separar la lengua de la pared, como si la tuviera pegada a una chupeta, un helado o un tetero. Parece que las paredes de la casa están cubiertas de azúcar o algo porque sabrinilla no logra separar su lengua de allí...

Thursday, 23 August 2007

Llanto falso...Risa falsa

Desde que Sabrina era muy pequeña nos dimos cuenta de que tiene "un pequeño gran poder". Tiene la gran habilidad de llorar a su antojo para hacerse escuchar, el llanto falso no es solo llorar y llorar, es mas complicado que eso, tiene todo un proceso evolutivo. Primero pone ojos tristes, después arruga la boca nos voltea a ver y allí comienza el llanto.

En los últimos dias paso algo muy divertido, Sabrina puso en práctica la risa falsa, es un fenómeno muy cómico, cuando esta jugando solita o con nosotros y algo le causa risa, ella lo exagera al máximo, abre la boca, hecha la cabeza hacia atras y hace JA JA.

Nosotros solo esperamos que prefiera la risa falsa en vez del llanto falso de ahora en adelante.

Tuesday, 21 August 2007

carita de "yo no fui..."

Era una bella pero calurosa tarde de verano, cuando sentados en la sala nos percatamos de que nuestra pequeña y tierna bebe (Sabrina) se dirige de una manera inadvertida hacia la parte baja de la mesa donde tenemos la mac, gateando como quien no quiere la cosa, Sabrina llega de manera lenta pero segura, a lo que habia sido su objetivo desde que inicio su recorrido gatuno (solo que nosotros ni idea teniamos de ello).

A esta temprana edad, cabe acotar que hay varias cosas de las que no estamos seguros, tratamos de enseñarle a nuestra bebe ciertas cosas, como gatear, caminar, soplar, dar besitos, sacar la lengua, meter cosas dentro de otras... y ella tambien ha aprendido cosas por su cuenta, como abrir gavetas y armarios, tirar todo su contenido al piso y hasta meterse adentro de los mismos. Pero bueno, dejemos los rodeos y vamos a centrarnos en la leccion que hoy nos atañe, hay cosas que un bebe NO puede tocar. En este caso el cable de la mac.

Hemos tratado de la mejor manera posible de transmitirle a nuestro pequeño retoño que eso no lo debe hacer, obviamente no hemos intentado explicarle los motivos porque en primer lugar aun no entiende el lenguaje natural o comunicativo del ser humano adulto (la palabra hablada), y en segundo, igual no le importaria mucho. Sin embargo, de una forma u otra (diciendole que no, haciendole señales con las manos, alejandola del lugar del crimen, entre otras...) hemos intentado transmitirle que no debe tocar el cable.

Total que, y volviendo al sofa de nuestra sala, al ver que sabrinilla se acerca minuciosamente a la mesa de la computadora con uno de sus juguetes cerca, nos quedamos extrañados, pero aliviados a la vez, porque nos decimos a nosotros mismos, "finalmente entendio que no debe tocar el cable" o "no pasa nada, solo va a jugar con su juguete".

Seguimos confiados haciendo lo que estabamos haciendo cuando de repente Andreina se da cuenta de que Sabrina esta acercando su mano peligrosamente al cable prohibido y le dice "No, Sabrina". Aunque aun viaja por la temprana edad de 10 meses, nos hemos dado cuenta de que nuestra bebe es mas que inteligente, y sabe perfectamente lo que esta pasando, por lo que al oir la voz de su madre, voltea su mirada inmediatamente hacia su juguete, lo acaricia y dibuja en su rostro su conocida y autentica carita de "yo no fui"....

Monday, 20 August 2007

madrugonazo mofletiano

Hoy me desperté por la mañana, medio atontado oigo a sabrina llamando con su característico llanto mañanero, ese que está entre grito de hambre y llanto de dolor, pero que se nota a leguas que lo hace con el mero propósito de llamar la atención.

Voy a buscarla para sacarla de la cuna y me doy cuenta, mientras doy mis primeros pasos del día, que hoy llega una amiga de andreína que se va a quedar con nosotros un par de días. Esto significa que sabrina hoy va a dormir con nosotros, en nuestro cuarto, y como a buen entendedor, pocas palabras hacen falta, sólo digamos que ya nos estamos preparando para el madrugonazo mofletiano que nos viene en los próximos días.

Esa vieja, pero buena costumbre de despertarme a las 8 de la mañana, será sólo un bello y añorado recuerdo, porque aunque nuestra bebé es la mejor bebé del mundo, como todo niño, le gusta dormir a toda hora menos en la mañana.

Y eso que ella en verdad se porta bien, porque todas las mañanas, cuando nos despertamos, nos damos cuenta de que ella ya lleva tiempo despierta y sólo se pone de pie en su cuna como a la expectativa de que alguien venga a rescatarla de esa aburrida posición (en la que no está tirando nada al piso o comiéndose alguna porquería que ha encontrado por el piso).

Es todo cuestión de ahorro de energías, ya que sabe que mientras no perciba que hay alguien cerca, no vale la pena gastar energías en llamar la atención... Como un niñito que aparece por ahí en un video llorando nada más cuando lo ven. En fin, sólo empieza a hacerse sentir cuando oye, ve, o siente algo o alguien por ahí cerca. Es entonces cuando empieza a lanzar los chupones fuera de la cuna, y empieza con su gritico mañanero.

Pero bueno, como les dije antes, en los próximos días eso será solamente un bonito recuerdo, ya que ahora que nos va a tener al lado, nos va a ver apenas abra sus pequeños párpados cada mañana, o mejor dicho, cada madrugada.... Ahora sí sabremos a qué hora se despierta en realidad nuestro moflete!!!! Y sentiremos en carne propia, lo que es un madrugonazo mofletiano....